Blog Amycos

Voluntariado Internacional y Servicio de Voluntariado Europeo

¡No quiero que se acabe!

7 diciembre, 2018

¡Hola amigos!

La experiencia esta llegando a su fin y la verdad es que casi no paro para poder escribir, pero aun así he sacado un hueco para contaros que tal me ha ido desde la ultima vez que os escribí.

La semana pasada me quedé en la oficina de Anawin para pasar a las planillas todas las medidas que habíamos tomado en Kochimayu y verificar de esta manera que lo realizado en terreno se correspondía con lo planificado y presupuestado. Es una tarea menos interesante estando aquí en Bolivia pero todos los trabajos tienen sus cosas buenas y otras menos buenas que hay que realizar de todas formas.

Por otro lado, el fin de semana lo hicimos un poquito más largo para poder hacer nuestro último viaje. En esta ocasión solo viajamos Karol y yo y fuimos a ver La Paz, Tiwanaku, Copacabana, La Isla del Sol, Coroico y Tocaña. La verdad es que hemos intentado aprovechar todo el tiempo libre que hemos tenido para conocer el país, que además a mi me ha sorprendido gratamente con sus impresionantes paisajes y contrastes entre montaña, selva y desierto, pero aún así se nos queda mucho por ver y en un futuro me encantaría poder volver a este país que en dónde se ha quedado con gran parte de mi corazón.

   

    

El lunes estábamos ya de vuelta, con las pilas cargadas y sin más días libres para dedicarnos las próximas dos semanas exclusivamente a trabajar. Por lo que el martes me fui con Rudy, Miriam y Karol a Waijo, una comunidad en la que se va a realizar el sistema de agua potable el próximo año, a realizar un taller con las mujeres para acabar de sacar unos datos para la linea de base. Allí estuvimos muy a gusto haciendo dinámicas con 20 mujeres y algunos niños y además el lugar es increible pues esta ubicado en las faldas de una montaña con mucha vegetación en Morochata. Sin embargo, fue un poco paliza pues fuimos y volvimos el mismo dia y se tarda de 2 a 3 horas desde Cochabamba a Waijo dependiendo del trafico y de los bloqueos.

Al día siguiente me fui con Rolo, Miriam y Rudy hasta Tablamayu pues allí nos teníamos que reunir con los dirigentes de la comunidad y con la empresa constructora para decidir de una vez el numero total de piletas pues no paran de unirse afiliados al comité de agua y había que zanjar ya el numero. También aprovechamos a visitar Kochimayu pues con las lluvias habían habido despendimientos del terreno y habia que verificar que el sistema estaba en perfectas condiciones; además había un comunario que aseguraba que no le llegaba agua a su pileta y se estaba empezando a cabrear pero al ir comprobamos que solo era falta de limpieza de la tuberia de su pileta pues con las lluvias se había entrado barro y hay que realizar un mayor mantenimiento en estas épocas cosa que no debían de haber hecho.

    

Al acabar el día, mis compañeros de Anawin se fueron y yo me quede en la comunidad hasta hoy viernes para ver con Gary, el arquitecto, las planillas definitivas y que todos estuviésemos de acuerdo en la definitiva. Mis compañeros seguían trabajando en las piletas y ya llevan construidas 48. Reafirmo lo que os dije, que la fase de las piletas es la más enriquecedora, estoy conociendo a muchas familias que nos reciben con los brazos abiertos y hacen que quiera quedarme otros tres meses mas. Además tenemos un nuevo amigo en el pueblo que viene a ver todos los dias, es un perro cachorro que me lo llevaría a España si sus dueños me dejasen.

    

              

Ahora me he vuelto a Cochabamba a descansar el fin de semana. Por lo que me despido y hasta la próxima.

 

Si no planeas nada, nada puede salir mal

Si no planeas nada, nada puede salir mal.

Esta es la máxima que he aprendido durante estos meses en Bolivia  ¡quien lo iba a decir!, cuando los que me conocen saben que si alguien planifica algo soy yo.

Han pasado muuchas cosas, pero esto ya está tocando a su fin, la marcha de Manolo nos recuerda que no nos queda nadita para marchar y sin duda nos llevaremos mucho más de lo que dejamos, pero no me voy a poner melancólica que todavía quedan 9 días y otra entrada para la nostalgia.

He continuado con el tedioso trabajo de la Linea Base, esta semana regresamos a Wuaiju, la Comunidad donde se realizará el nuevo Proyecto de Agua Potable,  esta vez para realizar un taller con las mujeres y poder obtener  información de primera mano con talleres prácticos y vivenciales.

El motivo de realizarlo con mujeres y no con hombres, es que ellas son las que se dedican a la alimentación e higiene de sus familias, además de trabajar duramente en el campo.

Es necesario fomentar la participación con ellas y empoderarlas para trabajar desde puestos de decisión en el Comité de Agua Potable o con Soberanía Alimentaria. Está demostrado que si trabajas con las mujeres de una Comunidad, la Comunidad entera se ve fortalecida mejorando su seguridad alimentaria y nutricional y mejorando su bienestar social y económico a largo plazo. Como recientemente a afirmado el Presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze ” Cuando se invierte en un hombre, se invierte en un individuo. Cuando se invierte en una mujer, se invierte en una Comunidad”.

Así que hay que trabajar duramente por conseguir la igualdad y que las propias mujeres valoren sus capacidades, cuestiones que no son muy fáciles de conseguir dado el fuerte androcentrismo que existe. La esperanza está en las mujeres jóvenes, las mayores dicen que no se les puede quitar el poder a los hombres, pero si esto ocurre en sociedades como la nuestra, imaginaros en una pequeña Comunidad que no llega a 400 habitantes, de la montaña boliviana.

¡Nadie dijo que la lucha era fácil!, así que seguiremos luchando allí a donde estemos, dejando pequeñas semillas que algún día germinarán.

Hasta pronto

30 noviembre, 2018

Pues si, parece mentira pero mi estancia en Bolivia llega a su fin. Un mes que ha pasado como un suspiro. Creo que fue ayer cuando me fue a buscar Rolo al aeropuerto, sin saber muy bien lo que me esperaba ni a donde iba.

Es muy pronto para hacer balance, creo que hay que dejar pasar unas semanas para asimilar lo vivido y sacar conclusiones. Personalmente ha sido una experiencia inolvidable por la oportunidad de compartir momentos en comunidades a las que difícilmente podría acceder de otra manera, ver esos paisajes de la montaña que rodea Cochabamba, trabajar junto a los compañeros de Anawin en condiciones fuera de todo lujo y comodidad, mis compañeras voluntarias con las que compartí piso en Cochabamba…

Siempre viene bien salir de la zona de confort, plantearse retos y enfrentarse a los prejuicios. Eso por lo menos es lo que me llevo.

Dejo Bolivia con ganas de volver. Me quedan muchos sitios por conocer, apenas he podido hacer turismo. También con la curiosidad de como será dentro de unos años, con una sociedad joven con ganas de prosperar, con mucho por hacer pero con ilusión. Me gustaría volver a Morochata, Kochimayu, Tablamayu y San José algún día y si no es posible seguro que futuros voluntarios que vengan a Cochabamba me contarán como lo han visto y los compañeros de Amycos y Anawin me dirán como va todo.

Así que hasta pronto, Bolivia.

Tercera Semana

26 noviembre, 2018

Imainalla

Mi conocimiento del quechua se reduce a esta simple palabra que se utiliza para saludar. Una pena no saber un poco más para interactuar mejor con la gente.

El fin de semana hicimos una escapada a Torotoro, un pueblo repleto de huellas de dinosaurios, cavidades karsticas, fósiles… Buen sitio para pasar un par de días. Allí visitamos la Ciudad de Ita, hicimos un poco de espeleo y recorrimos un cañón espectacular con baño incluido en una cascada. Esto para dar un poco de envidia a los que sufren del frío por nuestra tierra en esta época del año.

Esta semana tocaba ir a San José, una comunidad del distrito de Colomi, a tan solo 1300 msnm rodeada de bosques, arroyos y naturaleza por todos lados. La selva no tiene que quedar lejos si es que no estamos ya.

Lo primero que vamos a hacer es dar una charla a la comunidad de socios de agua potable sobre la necesidad de proteger las fuentes de agua y manejo de residuos. La comunidad se está expandiendo aguas arriba y se trata de concienciar a la gente de la necesidad de proteger las fuentes de agua que abastecen al pueblo del peligro para la calidad del agua de la deforestación, el ganado y la contaminación por basura en la cercanía de las tomas de agua. Como están trabajando intensamente estos días con una de las cosechas la reunión se hace por la noche a partir de las 9.

Al día siguiente damos un taller de plomería (fontanería) a los alumnos de secundaria y hacemos con ellos una instalación en PVC de microrriego en el huerto escolar. Mucho trabajo, cavando la zanja y montando la instalación que queda bastante bien con la participación de todos los chavales.

Estamos a finales de curso y el jueves se realiza la feria que consiste en presentar varios trabajos de lo que han realizado durante el curso, espectáculo de marionetas, comida realizada con los productos del huerto escolar, juegos…

Ha sido un día intenso y muy divertido donde participaron todos los integrantes de la comunidad educativa, alumnos, profesores, padres…

Este fin de semana quiero ir a Sucre, si puede ser. Es mi último fin de semana en Bolivia e intentaré aprovecharlo.

Volvemos a la carga

Buenos días,

Vuelvo a pasarme por aquí para seguir contándoos mis aventuras en Bolivia. Esta semana ya me encontraba con más energía pues la medicación ya había surgido efecto y además venía con las pilas cargadas después de un estupendo fin de semana en Torotoro, en donde habíamos caminado por lugares impresionantes que te dejan sin aliento (aunque esto también es debido al cansancio y la altura).

   

Aunque como ya os he comentado me encontraba con más ánimo, las cosas no fueron tan bien como nos imaginábamos y los pequeños problemas que surgieron me fueron retando a lo largo de la semana. Primero en inmigración ya que no contamos bien los días para sellar el pasaporte y fuimos dos días mas tarde, luego hubo fallos mecánicos en el coche que nos hicieron llegar tarde al trabajo,  también hubo algún malentendido que hizo que me llevase unos planos sin actualizar a terreno y eran con los que tenia que hacer las mediciones y por último los hospitales que me vuelven loca pues no envían bien la documentación al seguro… (Sin embargo, he de añadir que esto es Bolivia y que cosas así son el día a día de aquí y al final se convierten en la flor de la vida y en anécdotas para recordar).

   

A pesar de estos pequeños percances, la semana resultó productiva y conseguimos acabar  toda la medición del sistema de Kochimayu (la comunidad en el que tuvimos la fiesta de inauguración del sistema de agua potable hace un mes y que por cierto seguía todo tal cual, toda la basura de aquel día en el suelo, es una verdadera lástima la gestión de residuos en las comunidades) para poder verificar los planos y planillas esta semana.

Por otro lado, cuando llegue a Tablamayu ya habían acabado la tapa del tanque y  por ello pudimos empezar con la elaboración de las piletas casa por casa, labor que nos llevará hasta finales de diciembre, pues el ritmo es de 4 piletas por día y son mas de 100 beneficiarios. Sin embargo, aunque sea una tarea tediosa me parece la parte mas enriquecedora de este trabajo, pues es cuando más conectas con los beneficiarios, los conoces y compartes su tiempo. Además, ellos están muy agradecidos pues es cuando empiezan a ser conscientes de que  tener agua potable en su casa es una realidad y esta emoción te la hacen llegar.

   

Es un verdadero placer poder formar parte de todo esto, día tras día y aventura tras aventura.

Me despido con pena ya pues va quedando poco tiempo y tenemos que aprovecharlo al máximo.

 

¡Cómo pasa el tiempo!

23 noviembre, 2018

Hola de nuevo

Hace unos días que no escribo en el blog y revisando mi diario me doy cuenta de que han pasado mas de dos semanas desde que llegué.

Creo que os conté un poco de mi primer contacto con los proyectos que Anawin está desarrollando. Fue en Tablamayu y Kochimayu, dentro del distrito de Colomi, dos comunidades cercanas donde desarrollan proyectos de dotación de agua, hábitos de higiene y soberanía alimentaria

Es curioso ver el logo de la Junta tan lejos de Castilla y León.

Durante los días que estuvimos viendo la obra de construcción del depósito, donde suele trabajar Sara, y las tomas de agua de una de las vertientes. Las condiciones de trabajo son duras, a más de 3500m de altura si llueve te pelas de frío y si hace sol, te abrasa. Se ve en la cara de los niños, apenas andan y ya tienen sus caritas curtidas por el clima.

Luego estuvimos con niños, preparando comida con los productos de la huerta que tienen a la puerta del sindicato de socios del sistema de agua.

La semana siguiente cambiamos de valle y nos dirigimos hacia Morochata. Ello implica subir un puerto de más de 4000m por una pista de lo más entretenida. En Bolivia cualquier desplazamiento aunque sea de pocos kilómetros implica varias horas de coche. El paisaje es espectacular, rodeado de montañas de más 5000 metros que no tienen nieve a pesar de ser tan altas.

Aquí estuvimos en el colegio de Pararani, con un taller de alimentación realizado conjuntamente con los profesores donde se intenta que los chavales se acostumbren a una higiene básica, tanto corporal como con el manejo de los alimentos de la huerta. También tienen un huerto escolar del que obtienen productos para su consumo habitual, variando un poco su alimentación casi exclusiva a base de papas

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Esta zona no tiene un núcleo de población definido y los chavales tienen que andar varios kilómetros para ir al colegio.

Otro día estuvimos con varios socios de la comunidad del agua potable. El problema es que el monte que está detrás del depósito de agua se está desmoronando con las lluvias. La idea es cavar unas zanjas de evacuación del agua para proteger el depósito, siempre con la participación de los socios.

También hay un taller de cocina donde se preparan varios platos que degustaremos todos juntos a la hora de comer.

El tiempo nos ha respetado, han caído unas tormentas tremendas por la noche complicando un poco los caminos pero por el día hemos podido hacer todo el trabajo previsto.

Este fin de semana tenemos previsto ir a Torotoro, un pueblo a unos 200km de Cochabamba repleto de fósiles, huellas de dinosaurio, cuevas…

Ya os contaré

Retransmitiendo desde Cochabamba, Cochabamba….

Imaynalla familia de Amycos.

Nosotras bien, aquí seguimos, retransmitiendo desde Cochabamba.

Por fin llega el fin de semana, la semana ha sido un poco tediosa, me la he pegado literalmente pegada a la pantalla del ordenador y se me ha quedado el culo cuadrado, jajaja, la causa.. la creación de la Linea Base de la que os he hablado ya otros días, por suerte ayer a última hora la entregué, ahora solo queda ver cuantas modificaciones tengo que realizar, pero bueno eso será el segundo round.

El lunes fuimos a inmigración, ya sabéis que el tiempo máximo de permanencia que se puede permanecer como turista es de 90 días y cada 30 hay que ir a inmigración para renovar el permiso. Bueno, pues estábamos confiadas de que nos tocaba el lunes ¡pero no!, cual fue nuestra sorpresa… ¡amonestación grave por permanecer en situación irregular en el país! , flipas la cara que se nos quedó, nos habíamos pasado dos días y teníamos que pagar una multa de 27,5 bbs diarios. Menos mal que para lo mal que suena, no fue para tanto y el dinero no es mucho y menos si lo traduces a euros, jajaja. El problema fue que no nos dimos cuenta de que Octubre es de 31 días y no de 30 y que cuentan desde el día que entras y no desde la última vez que sellaste.

Lo bueno fue el fin de semana pasado, nos acercamos a Torotoro, un Parque Nacional que a pesar de estar a solo 130 km de aquí, tardamos a llegar en trufi 5,30 horas ¡en flota, se tardan 8!, con esta información podéis haceros una pequeña idea sobre como es la carretera y para más inri, el trufi se averió y yo que iba de copiloto le iba dando las indicaciones al conductor, surrealista. Se fundió el fusil del ventilador y la temperatura se disparó, los cables los llevaba envueltos en una bolsa de plástico y a pesar de cambiar el fusible hacia contacto y no siempre iba…, lo mejor fue cuando decidió abrir el radiador a toda velocidad y casi no se escalda, a pesar de que le habíamos dicho que lo hiciera poco a poco por que  tenía mucha presión… jajaja, pero de todo hay que sacar la parte buena y hasta el momento cada uno de los que viajábamos en el trufi habíamos ido a lo nuestro y este momento creo grupo, tanto que uno de los chicos que viajaba, Iber, ha compartido con nosotras todos el fin de semana.

No obstante, todo esto se olvida cuando el lugar merece la pena y Torotoro es BRUTAL!

El cementerio de Tortugas, Ciudad de Itas, la cueva de Umajalanta, el Cañón y el Vergel, traducido en dos días de largas y exigentes caminatas en un entorno natural lleno de fuerza y belleza.

     

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos y más fotos, el sitio es mágico, parece de película y su banda sonora el sonido del agua.

 

 

Novedades

niVolvemos a la carga con el blog para contaros todas nuestras novedades en estas dos semanas… Noviembre comenzó con un planning cargado de actividades para llevar a cabo en el colegio, pero, por desgracia también con la triste noticia de que nuestra compañera y pedagoga Sonia dejaba ANAWIN y no volvería a trabajar con nosotras… Esto ha influido bastante en los talleres que teníamos organizados pues ahora tenemos que repartir bastante más el trabajo y hemos tenido que eliminar algunos talleres por falta de tiempo/personal, así que a partir de ese momento María se uniría a trabajar con Vero y conmigo salvo en lo que podamos desenvolvernos nosotras solas, pues la escuela ya es como que fuera nuestra casa y tenemos tanta confianza con el alumnado y tan buen material preparado que podemos realizarlo sin problema.

La semana pasada decidimos centrarnos en los talleres de habilidades sociales con los alumnos/as de primaria y reforzar un poco lo que son las relaciones interpersonales, la comunicación y la autoestima. María me abandonó y faltó dos días por temas de salud, pero ya está recuperada. En esos días vino la policía local de Sacaba (municipio al que pertenece la comunidad de Korihuma) a darnos una charla a los/as profesores/as sobre el tema de la violencia de género y cómo funciona la ley a la hora de denunciar en este país, algo que está muy bien saber y en lo que se debería incentivar. Otra charla a destacar ha sido la de Óscar, el ingeniero de Anawin, el cual nos habló sobre un nuevo sistema agricultor basado en la hidroponía en el que se ahorraría mucha agua a la hora de regar. El resto de días estuvimos preparando el show de talentos que tendría lugar en el Centro de Recursos por parte de varios grupos de secundaria; verdaderamente trabajamos muy duro para que todo saliera como esperábamos: teatro, títeres, canto, baile, mimo… Todas las horas de trabajo han merecido la pena, tanto a nivel técnico como a nivel de ambientación del espacio. De hecho, terminé siendo la presentadora del espectáculo, ¡quién lo diría! Y el viernes llegó el gran día y con él los últimos preparativos: caracterización de los/as personajes, música por un dj y algo de comida para picar. Fue genial.

Esa misma tarde pusimos rumbo a Torotoro para pasar el fin de semana y visitar todos sus lugares: comenzando el sábado por la Ciudad de las Itas y terminando por la caverna de Umalatja, y el domingo una dura ruta de 8 horas hasta una cascada llamada El Vergel pasando por el Gran Cañón. Personalmente ha sido una experiencia bastante difícil en cuanto a la actividad física ya que era muy exigente, pero haber visto esos paisajes y haber conocido a nuestro nuevo grupo de amigos/as formado por Mónica (una chica de Guatemala), Emilia (una chica de Ecuador), Iver y Hugo (dos chicos de Cochabamba) ha merecido la pena.

Volvíamos al trabajo con cansancio pero con las pilas cargadas para continuar con los talleres de habilidades sociales y con los de títeres en los que hicimos marionetas con calcetines, ¡han sido muy divertidos! También tuvimos una actividad especial  con los/as alumnos/as de la promoción que el próximo curso comenzarán sus estudios superiores, así que organizamos la visita de diferentes profesionales en Economía, Gastronomía, Ingeniería Civil, Fisioterapia y deporte, los cuales les contaron cómo había sido su experiencia hasta la fecha y les dieron algunos consejos para su cercano futuro. Por último estamos trabajando con las mamás de secundaria el tema del desarrollo psicológico en la adolescencia, aunque nos está resultando un poco complicado por el idioma ya que hablan más quechua.

Como veis estamos muy liadas últimamente… A falta de poco menos de un mes para nuestro retorno nos sentimos más a gusto que nunca, estas cosas pasan…

 

Aterrizando en Bolivia

15 noviembre, 2018

Hola a todos

Por fin he llegado a Cochabamba. Parecía que no iba a llegar nunca pero ya estoy aquí. Tengo la suerte de que cuatro voluntarias llevan aquí desde septiembre y me van ayudando con las gestiones básicas del día a día. Naiara, María, Sara y Karol serán mis compañeras en esta aventura.

El recibimiento no puede ser mejor, el domingo vamos a una fiesta con motivo de los Santos que en Bolivia se celebra de forma mucho mas alegre que en España. Es en Tiataco, un pueblo a una hora en trufi de Cochabamba, de donde proviene la familia de Miriam, una trabajadora de Anawin, la ONG local en la que desarrollamos el proyecto. Un buen sitio para ir conociendo a mis compañeras y quitarme la caraja del viaje. Allí tenemos la oportunidad de ver el Mast´aku y la Wallunk´a. Para los curiosos, google.

Durante la semana voy con Rudy, Miriam y Liseth a visitar unas pequeñas comunidades en el municipio de Colomi, Tablamayo y Kochimayo. Los proyectos aquí son para llevar agua potable a las casas y enseñar pautas de higiene y soberanía alimentaria.

El trabajo sobre el terreno es la razón de ser de todo esto, además de muy gratificante.

EN LA VARIEDAD ESTÁ EL PLACER

¡Pues sí!, eso creo.

Soy de las personas a las que la Monotonía la va apagando poco a poco, no me gusta que todos los días sean iguales, ni tener la sensación de que se te ha pasado la vida y no te has dado cuenta.

Hay a quien la diversidad le puede desmotivar o incluso frustrar, por que no encuentra una zona de confort, pero mi cabeza siempre está creando y necesita actividad  ¡cuanto más variada, mejor que mejor!

Por eso estos quince días han estado muy bien, puesto que he podido hacer un poquito de todo.

  • La semana pasada estuve inmersa en la oficina, trabajando en la Línea Base de Waiju; extracción de datos, estadísticas, porcentajes, conclusiones…. no es que sea muy divertido, pero también es necesario para poder entender y concretar objetivos en la realidad, así que en ello sigo…. (de hecho no se lo digáis a nadie, pero ahorita tendría que seguir trabajando en ello…,  he sacado un ratito para ponerme al día con vosotr0s-as y escribir en el blog).
  • Esta semana he podido seguir con mis compañeros-as de equipo (Rudy, Liz, Miriam y Manolo), hacer un kit kat y volver a trabajar en las comunidades:
  1. Primero taller de Soberanía Alimentaria y evaluación de Hábitos de Higiene, adquiridos durante el proyecto que Anawin esta desarrollando en la Comunidad Educativa de Pararani. El taller ha salido genial, los resultados respecto a los conocimientos adquiridos ha sido más que positivo, aunque sigue faltando la puesta en práctica en su totalidad, la higiene de los alumnos-as ha mejorado y saben lo que tienen que hacer para evitar enfermedades. Por otro lado, todos -as han participado: unos recolectando rabanitos del huerto, creando tratamientos orgánicos contra las plagas con locoto, tabaco o ajo, otros lavando o cortando (zanahoria, papas, rábanos, tomate, brócoli…), con el objetivo de mostrarles como hacer una rica comida con los productos que ellos-as mismos -as pueden cultivar y mejorar significativamente su alimentación. ¡Hemos compartido una mañana de distensión, acompañada de risas y una comida que para mi va a ser difícil de olvidar!

     

  1. 2. El miércoles lo hemos pasado en la comunidad de Kolpa Chico, beneficiarios de un Proyecto de Agua. La intervención de hoy va dirigida a la revisión de la toma de agua y taller de cocina. Mientras los compañeros revisan con los hombres el sistema de agua, las mujeres de la comunidad comparten con Miriam y conmigo una mañana en la que cocinamos juntas, un rico caldo con vegetales y cordero, un guiso de carne picada con cebolla, zanahoria, tomate, ajo, especias… y como no, papas, aquí todo lleva papas, jajaja, ¡creo que hasta el desayuno!, de postre un rico queque de plátano. El objetivo es crear un espacio en el que las mujeres se reúnan,  conversen y aprendan nuevas recetas con las que introducir nuevos alimentos en su dieta. Al principio tengo que decir que el acercamiento no es fácil, son mujeres quechuas, muchas no hablan castellano (aunque entiendan parte) y no están acostumbradas a ver a mujeres como yo, en principio genero risas, las hace gracia como hablo, como me comporto y como me muevo, (sobre todo si me estoy golpeando la cabeza con todo, puertas, vigas…, este país no esta hecho para altos-as), jajaja, pero finalmente, si no te rindes e insistes en acercarte poco a poco, compartiendo espacios, colaborando unas con las otras y mostrando que eres una mujer igual que ellas, consigues crear un clima de confianza en el que poco a poco se van abriendo a mi diferencia y la risa se convierte en curiosidad, preguntan sobre mi procedencia, quieren escuchar la música de mi móvil, ver las fotos de mi país…., por hoy ¡Objetivo cumplido!.

     

¡Y con esta cara de felicidad, me despido de vosotros-as, hasta la próxima entrada!