Blog Amycos

Voluntariado Internacional y Servicio de Voluntariado Europeo

Acercándonos al Sur ≥ 2020

La promoción de los flamantes bachilleres de Chapisirca

18 diciembre, 2025

Desde el día anterior, la cancha del colegio empezó a transformarse.Un toldo a la vez, una mesa tras otra, el espacio cotidiano de la escuela fue dejando de ser solo un campo de juego para convertirse en algo distinto, casi irreconocible. Como por arte de magia, a la mañana siguiente todo estaba listo: más de veinte mesas decoradas con globos de “Mi promoción”, cintas suspendidas del techo y una alfombra roja adornada con flores que conducía hasta un escenario con veinte sillas, preparadas para quienes estaban a punto de cerrar una etapa fundamental de su vida escolar.

La ceremonia estaba prevista para las diez de la mañana, pero, fiel a la ya conocida hora boliviana, el inicio se fue aplazando hasta las dos y media de la tarde. La espera no restó intensidad al momento. Finalmente, la celebración comenzó con el desfile inaugural: primero el equipo de Anawin, luego el cuerpo docente y, por último, los flamantes bachilleres, que fueron entrando uno a uno, acompañados por uno de los padres y por su madrina o padrino de promoción.

Con su ingreso, el aire se llenó de pequeños fragmentos blancos: la mezcla, confeti de papel blanco que se lanza sobre la cabeza como gesto de felicitación y augurio de abundancia y buena suerte. Entre sonrisas tímidas y miradas orgullosas, las madrinas y padrinos colocaban el tradicional anillo de oro y entregaban ramos de flores. Así, con el anillo nuevo en la mano y el bouquet apretado contra el pecho, cada estudiante subía al escenario para ocupar su silla.

En la mesa de los profesores, entre platos de papas fritas y botellas de Coca-Cola, el programa anunciaba veinticuatro puntos. Apenas se había llegado al cuarto; lo que quedaba por delante prometía ser largo y profundamente emotivo.

Comenzaron las palabras de felicitación por parte de los y las docentes y del Alcalde, seguidas por el himno, escuchado de pie, con la mano en el corazón. Luego llegó la entrega de diplomas a los dos mejores estudiantes de cada curso, desde primero de primaria hasta quinto de secundaria, y finalmente el momento más esperado: la entrega de diplomas a los flamantes bachilleres.

Cada nombre pronunciado marcaba un paso más hacia el futuro. Los diplomas se entregaban acompañados de abrazos sinceros y nuevas lluvias de mezcla, en un intercambio espontáneo de gestos de felicitación que decían más que cualquier palabra. La ceremonia se cerró con un brindis y un último discurso, antes de que todos los y las jóvenes se pusieran nuevamente de pie sobre la alfombra roja para recibir, una vez más, abrazos, buenos deseos y generosas manciadas de mezcla, dadas y recibidas, como parte inseparable de la celebración.

Terminada la ceremonia institucional, el espíritu de la promoción no se detuvo. Entre música y bailes, la celebración se trasladó a las casas de los y las bachilleres. Cada familia ofreció a su hijo o hija el mejor homenaje posible, invitando a toda la comunidad a compartir un momento tan significativo.

Al llegar a las viviendas, los invitados eran recibidos con comida, refrescos y pasankallas, una versión boliviana de las palomitas, hechas de maíz inflado y dulcificado. Tras las felicitaciones iniciales, se podía tomar asiento y participar de la cena, acompañada por generosos baldes de warapo, una bebida fermentada a base de frutas.

Las viviendas rurales, sencillas y habitualmente ocupadas por herramientas de trabajo, se transformaron por una noche en verdaderos salones de baile. Los zapateos y cuecas tradicionales se alternaban con cumbias chiceras y bandas que tocaban en vivo, animando a comuneros y comuneras de todas las edades. Guirnaldas de colores, juegos de luces y risas llenaban el ambiente, junto a las lágrimas de emoción de familiares y docentes que acompañaron de cerca este momento histórico: la primera promoción del Bachillerato Técnico Humanístico en Agropecuaria de Chapisirca.

El Bicentenario boliviano: historia, celebración y un día especial en la escuela

1 diciembre, 2025

El Bicentenario y la oportunidad de construir una nueva Bolivia

En 2025, Bolivia conmemora los 200 años de su independencia, proclamada el 6 de agosto de 1825. Una fecha importante, símbolo de lucha, libertad y construcción nacional.

Pero en Cochabamba, las celebraciones tuvieron un matiz particular este año: a raíz de una resolución, el departamento obtuvo un feriado excepcional el 13 de noviembre para conmemorar el bicentenario a su manera.

La independencia de Bolivia

A lo largo del siglo XIX, el Alto Perú (la actual Bolivia) se convirtió en un foco de rebeliones contra la dominación colonial española. La Revolución de Chuquisaca de 1809 marcó uno de los primeros gritos de libertad del continente sudamericano.
En los años siguientes, los levantamientos populares se multiplicaron, impulsados por grandes figuras de la independencia como Simón Bolívar y Antonio José de Sucre.
Tras la victoria decisiva de Ayacucho en 1824, la República de Bolivia fue proclamada el 6 de agosto de 1825.

Dos siglos más tarde, el país honra este legado con un orgullo inmenso.

Un día excepcional en la escuela Tupac Katari

En el marco del bicentenario, se decidió otorgar a Cochabamba un día adicional de celebración, que cayó el 13 de noviembre.
Este día dio lugar a una festividad aún más especial en una de las escuelas donde trabajamos, ya que coincidía también con el aniversario del establecimiento.

Lamentablemente, no pude asistir al desfile ni a las danzas, porque esa mañana trabajaba en otro establecimiento.
Pero desde el momento en que llegué, sentí de inmediato que había sido una jornada única.
Aun sin haber visto las festividades en directo, todavía se percibía la energía, la alegría y la emoción que habían llenado toda la escuela.

A nuestra llegada, el director nos invitó calurosamente a unirnos al almuerzo compartido con el cuerpo docente.
Luego asistimos a los discursos de los profesores, de los directores y de las personas que trabajan en vínculo con la escuela.

Túpac Katari: entre la historia y el mito

7 noviembre, 2025

El martes 28 de octubre, en la unidad educativa “Túpac Katari” de Tuscapujio, donde se está desarrollando el proyecto de Anawin, se celebró un concurso de poesía en homenaje al segundo aniversario de la escuela.

Todas las poesías presentadas tenían como tema principal al héroe nacional boliviano Túpac Katari, y por eso una pregunta vino a mi mente:

¿Quién fue en realidad Túpac Katari?

Túpac Katari, cuyo nombre verdadero era Julián Apaza Nina, fue un líder indígena aymara que encabezó una gran rebelión contra el dominio colonial español en el año 1781, en el territorio que hoy es conocido como Bolivia. Junto a su compañera Bartolina Sisa, logró reunir a decenas de miles de indígenas para cercar la ciudad de La Paz durante varios meses, exigiendo el fin de los abusos y la opresión a los pueblos originarios.

Sin embargo, más allá del mito heroico, la figura de Túpac Katari debe entenderse dentro de las complejas tensiones sociales, étnicas y económicas de su tiempo. Su lucha no buscaba tanto la independencia nacional —una idea todavía inexistente en el siglo XVIII—, sino la restitución de un orden indígena propio, destruido por el sistema colonial. En este sentido, su rebelión fue más una defensa cultural y espiritual que una revolución política en el sentido moderno.

A lo largo del tiempo, Katari ha sido reinterpretado por distintos movimientos sociales y políticos: primero por los movimientos kataristas de los años setenta, que lo vieron como símbolo de resistencia indígena, y luego por el Estado Plurinacional de Bolivia, que lo convirtió en un ícono nacional bajo el gobierno de Evo Morales. Pero estas lecturas contemporáneas, aunque legítimas, a menudo simplifican su pensamiento y lo alejan de su contexto histórico.

 

 

Así, Túpac Katari representa una figura ambigua y poderosa: un hombre real, con límites y contradicciones. Pero el es también un símbolo vivo de la lucha por la dignidad y la autonomía de los pueblos originarios andinos, como nos recuerda su famosa frase: “A mí solo me mataréis, pero mañana volveré y seré millones”.

Sacando las conclusiones de mi experiencia de voluntariado en Bolivia

17 julio, 2024

Hola a tod@s! Les escribe Federica desde Cochabamba, Bolivia, en el mes 9 de mi Servicio Civil. A menos de un mes de volver a casa, ya sea en Italia o en España, he comenzado a sacar conclusiones de esta extraordinaria experiencia.


Durante estos meses he tenido la oportunidad de viajar, conocer a muchas personas y aprender sobre su cultura y su forma de entender y vivir la vida. Me he enfrentado a numerosos retos, tanto en mi vida profesional como personal, que me han permitido crecer enormemente y evolucionar hasta el punto de que la Fede que regresará a casa en agosto de 2024 no es la misma Fede que llegó a Bolivia en octubre de 2023.


Aquí en Bolivia he disfrutado cada día y he aprovechado cada oportunidad para conocer cada rincón, incluso el más remoto de este hermoso país. He superado mis límites, imponiéndome y alcanzando objetivos extraordinarios, como escalar una montaña de 6088 metros de altura. Este ha sido uno de los eventos más extremos y transformadores a nivel personal que he experimentado. Sin embargo, siento que los eventos cotidianos también me han cambiado mucho como persona y en mi manera de ver y vivir la vida. Tanto de las experiencias positivas como de las negativas, he sacado provecho para seguir aprendiendo y mejorando como persona.


Esta es una pequeña reflexión sobre cómo esta experiencia me ha impactado a nivel personal, a la que he llegado caminando horas y horas durante un trekking en alta montaña, donde tuve la oportunidad de encontrarme a solas con mis pensamientos y ponerlos en orden.


A medida que mi tiempo en el proyecto se acorta día a día, quiero compartir un resumen de mi papel dentro de la Asociación Anawin, especialmente en el proyecto educativo en la Comunidad de Tuscapujio, Sacaba. Esta zona periurbana en las afueras de Cochabamba alberga cinco unidades educativas, cuatro primarias y una secundaria. La oficina de Anawin en Tuscapujio se encuentra en la escuela secundaria. Dado que es un pueblo considerable en tamaño, me he centrado principalmente en trabajar con los alumnos y los padres de familia de la escuela secundaria y de las dos primarias cercanas por motivos de proximidad.

Mi aporte en la comunidad ha sido principalmente directo a los padres de familia, aunque también tuve el placer de trabajar con los estudiantes de las escuelas.
Con los padres, he facilitado talleres y actividades de sensibilización sobre temas críticos y tabú en la comunidad, como la violencia de género, el acoso escolar y la malnutrición.

Desde octubre hasta diciembre, he sido testigo del desarrollo de cursos de especialización y certificación de competencias laborales en Panadería y Costura. En diciembre, tuve la oportunidad de participar en una feria de pequeños productores en Sacaba, donde las madres que habían completado estos cursos exhibieron y vendieron los productos que aprendieron a elaborar. Después de cerrar estos dos cursos con una emotiva ceremonia de entrega de certificados, en febrero, al regresar de las vacaciones de Navidad, colaboré con mi compañera de trabajo, Casta, en la organización e implementación de dos nuevos cursos: Construcción Civil y Tejido Artesanal. Durante los últimos meses, me he encargado de la promoción, las inscripciones y el seguimiento de estos programas.


Estos cursos, organizados por la Asociación Anawin en colaboración con el Ministerio de Educación, representan una valiosa oportunidad para la comunidad en cuanto son gratuitos y permiten a los participantes obtener certificados de competencias que poseen desde hace años pero que nunca han sido formalmente reconocidos. Estos certificados facilitan la integración en el mercado laboral, la obtención de empleos formales y el reconocimiento adecuado de las competencias, lo que contribuye a garantizar salarios dignos. Además, empoderan a las mujeres al proporcionarles la capacidad de sostener a sus familias de manera independiente, fortaleciendo así su autoestima.

Como mencioné antes, también colaboré con los estudiantes de las escuelas, especialmente con los niños y niñas de primaria, apoyándolos en cursos de recuperación escolar por las tardes. Esta labor me impactó profundamente, especialmente al encontrarme con niños de 8 o 9 años que aún no sabían leer ni escribir correctamente.

La realidad de la comunidad es muy complicada: la mayoría de los jóvenes viven en viviendas informales, sus padres trabajan todo el día y ellos tienen que valerse por sí mismos. Por estas razones, muchos estudiantes optan por abandonar la escuela y empezar a trabajar. En este contexto, se me asignó la tarea de realizar entrevistas de apoyo psicopedagógico con adolescentes de secundaria que enfrentaban dificultades y corrían el riesgo de abandonar sus estudios. Cada martes, los contactaba individualmente para sostener conversaciones y animarlos a asistir a los cursos de recuperación por la tarde, con el fin de ayudarles a salvar el año escolar.

Finalmente, pero no menos importante, he brindado apoyo a las familias y escuelas realizando el seguimiento de sus huertos, distribuyendo materiales y semillas para el cultivo. También participé en una Feria de Pequeños Productores, donde la comunidad pudo vender sus productos y, al final, prepararlos para promover una alimentación saludable.

Experiencia con Anawin en el fortalecimiento organizativo de las comunidades rurales

15 junio, 2024

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las ONGD Amycos y Anawin trabajan conjuntamente en proyectos de implementación de sistemas de agua. Sin embargo, este proyecto no se basa únicamente en la instalación del sistema, sino que también busca fomentar el emprendimiento femenino y, en particular, el fortalecimiento organizativo de la comunidad. Este aspecto es crucial para el éxito del proyecto a largo plazo, incluso después de que estas organizaciones ya no estén presentes.

Para llevar a cabo este tipo de capacitación, seguimos los siguientes pasos:

  1. Identificar las necesidades y problemas de la comunidad: Realizamos un análisis para comprender las principales preocupaciones y desafíos que enfrenta la comunidad.
  2. Realizar un diagnóstico participativo: Involucramos a los miembros de la comunidad en la identificación y priorización de sus problemas y necesidades.
  3. Establecer objetivos claros y alcanzables: Definimos metas específicas que sean realistas y medibles para guiar nuestras acciones.
  4. Fomentar la participación activa de todos los miembros: Promovemos la inclusión y el compromiso de todos los miembros de la comunidad en el proceso de toma de decisiones.
  5. Formar comités y grupos de trabajo: Organizamos estructuras comunitarias para facilitar la gestión y ejecución de las actividades.
  6. Capacitar a los líderes y miembros de la comunidad: Ofrecemos formación y desarrollo de habilidades para empoderar a los líderes y participantes.
  7. Crear un plan de acción comunitario: Desarrollamos un plan detallado que incluya todas las actividades y recursos necesarios para alcanzar los objetivos.
  8. Implementar las acciones planificadas: Ejecutamos el plan siguiendo el cronograma y las directrices establecidas.
  9. Evaluar y monitorear los progresos: Realizamos un seguimiento continuo para medir los avances y el impacto de las acciones.
  10. Ajustar el plan de acción según sea necesario: Adaptamos nuestras estrategias en función de los resultados y las necesidades emergentes.
  11. Comunicar los logros y desafíos a la comunidad: Mantenemos una comunicación transparente para informar sobre los éxitos y las dificultades encontradas.
  12. Fomentar la solidaridad y el trabajo en equipo: Promovemos una cultura de cooperación y apoyo mutuo entre los miembros de la comunidad.
  13. Promover la sostenibilidad de los proyectos y acciones: Trabajamos para asegurar que las iniciativas tengan un impacto duradero y que la comunidad pueda mantenerlas de manera autónoma en el futuro.

Este enfoque integral asegura que los proyectos no solo cumplan con sus objetivos inmediatos, sino que también contribuyan al desarrollo sostenible y al empoderamiento de la comunidad a largo plazo.

Además, Anawin aplica este enfoque en diferentes proyectos basados en la educación y la soberanía alimentaria en diversas comunidades, adaptando estos pasos al contexto, las necesidades, los recursos y los objetivos establecidos.

Fortalecimiento en la Organización Comunitaria de las áreas rurales a través de la Cooperación

14 junio, 2024

     

Bolivia, con su rica diversidad cultural y paisajes impresionantes, enfrenta desafíos significativos en sus áreas rurales. Sin embargo, surgen historias inspiradoras de fortalecimiento comunitario que están transformando vidas y revitalizando comunidades. Este fortalecimiento abarca diversos ámbitos: educación, salud, desarrollo económico y conservación del medio ambiente. La cooperación internacional para el desarrollo juega un papel crucial en estos esfuerzos, proporcionando recursos, conocimientos y apoyo técnico que son esenciales para alcanzar un progreso sostenible y equitativo.

  • Educación y Capacitación:

La educación es fundamental para el fortalecimiento comunitario en las áreas rurales de Bolivia. Programas de alfabetización y capacitación técnica equipan a jóvenes y adultos con habilidades necesarias para mejorar sus condiciones de vida. La cooperación internacional ha sido clave en la implementación de estos programas. Por ejemplo, organizaciones como UNICEF y UNESCO colaboran con el gobierno boliviano y organizaciones locales para desarrollar e implementar estrategias educativas que aseguren que niños y adultos tengan acceso a una educación de calidad. Estas iniciativas no solo elevan los niveles de alfabetización, sino que también promueven habilidades técnicas y vocacionales, preparando a la población rural para participar activamente en el desarrollo económico de sus comunidades.

  • Salud y Bienestar:

El acceso a servicios médicos básicos en áreas rurales es limitado, lo que afecta gravemente el bienestar de las comunidades. La cooperación internacional ha facilitado proyectos como clínicas móviles y campañas de vacunación que mejoran significativamente la salud en estas regiones. Organizaciones como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Médicos Sin Fronteras han trabajado conjuntamente con el gobierno boliviano para llevar servicios médicos a las áreas más remotas, asegurando que incluso las comunidades más aisladas reciban atención sanitaria adecuada. Además, la formación de promotores de salud locales, apoyada por estos organismos internacionales, empodera a las comunidades para gestionar sus propias necesidades sanitarias, creando un sistema de salud más sostenible y resiliente.

  • Desarrollo Económico:

La agricultura es una fuente esencial de sustento en Bolivia. Programas de apoyo a pequeños agricultores, técnicas agrícolas sostenibles y la creación de cooperativas, muchas veces financiados y asistidos por la cooperación internacional, mejoran la productividad y los ingresos. Por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) han implementado proyectos que enseñan técnicas agrícolas sostenibles y facilitan el acceso a mercados justos. Estos esfuerzos aseguran una mayor estabilidad económica a través de la diversificación de cultivos y la integración en cadenas de valor globales, permitiendo a los agricultores rurales mejorar su calidad de vida y contribuir al desarrollo económico nacional.

  • Conservación del Medio Ambiente:

La conservación es vital para el desarrollo sostenible en Bolivia. Iniciativas de reforestación, manejo sostenible de recursos y proyectos de ecoturismo, apoyados por la cooperación internacional, promueven la biodiversidad y generan ingresos adicionales. Por ejemplo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial han financiado proyectos de reforestación y manejo de cuencas hidrográficas que no solo protegen los ecosistemas locales, sino que también proporcionan medios de vida alternativos a las comunidades rurales. La educación ambiental, promovida por estas organizaciones, sensibiliza a las comunidades sobre la importancia de proteger sus ecosistemas, asegurando que las prácticas sostenibles se mantengan en el tiempo.

  • Participación Comunitaria y Gobernanza:

La participación activa en la toma de decisiones es esencial para el desarrollo comunitario. La cooperación internacional ha apoyado la formación de comités de desarrollo comunitario y asambleas locales que permiten a los habitantes rurales tener voz en los asuntos que les afectan. Por ejemplo, iniciativas financiadas por la Unión Europea y USAID han fortalecido la gobernanza local, fomentando la cohesión social y empoderando a las comunidades para ser agentes de su propio desarrollo. Estos proyectos no solo promueven la democracia participativa, sino que también aseguran que las soluciones a los desafíos locales sean inclusivas y sostenibles.

En conclusión, la cooperación internacional para el desarrollo es fundamental para enfrentar los desafíos que Bolivia enfrenta en sus áreas rurales. A través de la colaboración con organizaciones internacionales y gobiernos extranjeros, Bolivia ha podido implementar programas e iniciativas que transforman vidas y revitalizan comunidades. Esta cooperación no solo aporta recursos financieros sino también conocimientos técnicos y experiencias que son esenciales para lograr un desarrollo sostenible y equitativo.

Por último, quiero destacar la colaboración entre Amycos y Anawin, la asociación local con la que estamos trabajando en el país. Juntas, enfocamos nuestros esfuerzos en fortalecer la organización de las comunidades rurales.

Si deseas saber más sobre cómo llevamos a cabo esta labor, no te pierdas mi próximo blog.

TURISMO COMUNITARIO COMO ALTERNATIVA

15 mayo, 2024

Kayarani es una comunidad de origen Quechua situada en una hermosa y privilegiada área natural, junto a la laguna Corani. La belleza del entorno y el rico patrimonio natural y cultural inspiraron a un grupo de mujeres de la comunidad a unirse para crear una iniciativa de turismo comunitario.
El turismo comunitario es una forma de turismo en la que las comunidades locales juegan un papel activo en el desarrollo y gestión de las actividades y ofertas turísticas. Se trata de una alternativa sostenible, responsable al turismo tradicional que permite generar beneficios económicos, sociales, culturales y medioambientales de manera directa a los habitantes de la localidad, al promover la preservación del patrimonio cultural y natural, así como el empoderamiento de los propios comunitarios.
En este modelo, las comunidades se convierten en anfitrionas y protagonistas de la actividad turística, compartiendo su cultura, tradiciones, recursos naturales y estilo de vida con los visitantes. Además, fomenta un intercambio cultural auténtico y enriquecedor entre los visitantes y los residentes locales, creando conexiones más profundas y significativas.
Bajo esta perspectiva nació la Asociación de Turismo Comunitario de Kayarani gracias al trabajo, el esfuerzo y la constancia de las mujeres de la comunidad quienes, al reconocer el potencial natural y cultural de su entorno, decidieron unirse y trabajar para convertir a Kayarani en un destino de turismo sostenible y autogestionado. En tan solo un año, lograron construir y definir tres rutas turísticas, instalaron cabañas para hospedaje, definieron una serie de actividades culturales y construyeron un área de estacionamiento y de disfrute de la gastronomía tradicional.
Los escasos recursos económicos con los que han contado desde el inicio han hecho que el camino hacia el logro de sus objetivos haya sido muy gradual, lleno de esfuerzos y gran constancia. A pesar de ello, su motivación y su unión han dado sus frutos, pues poco a poco han ido creciendo. El punto culminante llegó en marzo de 2024, cuando, en colaboración con la diputación de Cochabamba, organizaron con éxito un torneo nacional de natación a aguas abiertas, celebrado en la laguna Corani a los pies de la comunidad. Este evento no solo les ayudó a demostrar su gran capacidad de organización y de acogida de un evento de grandes dimensiones, sino que también les permitió dar a conocer su asociación a un público mucho más grande. Hoy en día, son un destino en potencia, atrayendo a un número creciente de visitantes interesados en descubrir las maravillas de Kayarani.
Por otro lado, ante la realidad de cambio climático y de sequías prolongadas que afectan de manera directa al modo de vida de la población rural de Kayarani, el turismo comunitario se presenta como una alternativa de grandes oportunidades a mediano y largo plazo.
La comunidad de Kayarani es tradicionalmente agraria y ganadera. Su sustento de vida está basado casi en su totalidad en el cultivo agrario para el autoconsumo y la venta en el mercado regional. El cultivo es mayoritariamente de papa. De manera adicional pero minoritaria, se practica la cría de animales como ovejas, gallinas, conejos, etc.
Las sequías, especialmente en los meses de junio, julio y agosto, han afectado fuertemente al nivel de producción de los cultivos, el cual es cada vez más vulnerable a las condiciones climáticas extremas. Esto ha puesto en alto riesgo el sustento económico de la mayoría de las familias de la comunidad, aumentando la inseguridad alimentaria, al mismo tiempo que disminuye los ingresos económicos a nivel generalizado. Como alternativa a esta realidad de aumento de la vulnerabilidad en Kayarani, el turismo comunitario presenta grandes beneficios que permiten aumentar el nivel de resiliencia de la comunidad.

Que se hace en un voluntraiado en Bolivia?

15 abril, 2024

¡Hola a todos! Soy Morena, llevo 5 meses en Bolivia, estoy en la mitad de mi experiencia de Servicio Civil Internacional y podría escribir un libro por la cantidad de eventos que he vivido y cosas que he descubierto. Pero no te preocupes, me limitaré a una página. Hoy me gustaría centrarme en la variedad de actividades que realicé para la Asociación Anawin, en Cochabamba.
Entre las primeras tareas que me encomendaron, asistí a un encuentro de orientación vocacional y ocupacional con alumnos de último año de bachillerato, y los invitados especiales fueron un militar, un empresario del sector turístico, un ingeniero… y yo, precisamente! Me sentí asombrada, emocionada y honrada de ser parte de esa mesa. Escribí mi discurso para los niños enseguida y haciendo acopio de todo mi coraje con ambas manos, intenté inculcar lo máximo posible a todos aquellos jóvenes (al final sólo nos separaban unos años…) que estaban a punto de elegir su propio camino, ¡deseándoles buena suerte!
Posteriormente, la actividad que me ocupé fue la gestión del CRAP, es decir, el Centro de Recursos de Apoyo Pedagógico. Organicé talleres de dibujo artístico, origami, teatro, danza, lógica, psicomotricidad, escritura creativa y modelado en arcilla con niños de primaria. Antes de llevarlos al aula, les puse música clásica que les hizo abrir mucho los ojos y decir “oooh” desde el primer momento. Luego leímos un cuento, primero ellos individualmente y luego yo en voz alta, y hablamos juntos sobre de qué se trataba, quiénes eran los personajes, qué pasó y qué podríamos aprender del cuento. Luego comenzó la actividad manual: ya fuera sosteniendo un lápiz y colores, un cuadrado de papel de colores o un bloque de plastilina, se mostraban entusiasmados y felices, e incluso los más tímidos creaban su obra de arte, seguida de elogios ¡y hasta aplausos! ¡Fue extremadamente gratificante planificar y luego llevar a cabo estas reuniones, que fueron a la vez desafiantes y, por lo tanto, “recargadoras”!
Siguiendo con el tema del trabajo realizado, se crearon dos talleres, de confección y de repostería, con el fin de transformar a las madres de los estudiantes en empresarias autónomas que puedan abrir su propio negocio y volverse económicamente independientes y estables. Enseñar a las mujeres una habilidad práctica, útil y utilizable en el mundo del trabajo es una forma de empoderamiento, capaz de ampliar su mentalidad y romper con estereotipos y patrones sociales rígidos. El viaje que vivieron juntos y la ayuda mutua les dio valor y apoyo, esperanza y fuerza para construir responsablemente un futuro más libre, seguro y pacífico. El objetivo final es garantizarles los recursos y una metodología para lograr una emancipación financiera, pero también psicológica, logística y social que sea sostenible, duradera y autosostenible, dado que la asociación se mueve cada tres años para generar cambios en las diferentes comunidades. Para la mayoría de “las mamás” no era fácil participar asiduamente en las reuniones, entre compromisos familiares y dificultades organizativas: casi todas con niños pequeños a cuestas o atados a la espalda, amamantándolos, acunándolos, secándoles las lágrimas y jugando con ellos… pero al final del curso “debutan” participando en una feria pública donde vendían sus creaciones y productos. ¡Les deseamos que continúen esta nueva aventura con orgullo y tenacidad y que tengan éxito en esta iniciativa!
Además, se realizaron encuentros educativos para padres sobre temas de actualidad e importancia social, como la soberanía alimentaria, la igualdad de género, la ecología y el cambio climático. Durante las reuniones se brindó información útil y sobre todo se fomentó la sensibilización y el empoderamiento respecto a estos temas a través de la participación y el debate activo. Además, por la tarde se realizó apoyo escolar a los niños que más lo necesitaban.
También seguí la evaluación de la gestión de los huertos familiares (¡70 en total!): previamente se habían distribuido diversos materiales de construcción, entre ellos mallas de alambre y postes de madera, y diversas semillas (como cebollas, lechugas, tomates, rábanos y pepinos) para la construcción y cuidado de huertas. Fue un éxito, y el cultivo de verduras y hortalizas ha fomentado hábitos más saludables en la cocina y una dieta más rica, sana y equilibrada.
Finalmente, la última hermosa misión que me encomendaron fue supervisar la creación de murales, encaminados a transformar un aula de concreto y ladrillo en un espacio de creatividad y expresión, el nuevo CRAP donde continuarán las actividades creativas pronto!

“Crecer Juntos” en Cochabamba, Bolivia: quienes somos?

13 abril, 2024

Soy Morena, soy italiana, tengo una licenciatura en psicología de tres años y siempre me ha encantado viajar y hacer voluntariado. ¿Sabes cuando dicen: “En la vida el tren sólo pasa una vez”? Bueno, cuando el Servicio Civil Universal pasó a mi lado, ¡me lancé hacia él! Y ahora estoy en este viaje mágico que me está llevando a descubrir cosas increíbles…
Desde la ventana saludé a amigos y familiares, y había que verlos: alguien feliz por mí y por esta sorprendente ocasión, alguien preocupado por la distancia y la duración del proyecto, alguien aterrorizado como si nunca regresara con vida… alguien no entendía por qué me quedaba y me iba, los demás lo sabían muy bien.
En cualquier caso, entre lágrimas y risas la aventura ha comenzado, y no veo la hora de informaros sobre los detalles de esta experiencia única.

¡Hola! Mi nombre es Federica, he nacido y crecido en una pequeña ciudad del norte de Italia y desde siempre he tenido este impulso por aprovechar cualquier oportunidad que se me presentaba para conocer nuevas realidades.
He estudiado tres años relaciones internacionales en Italia y luego me mudé un año a España para realizar un máster en cooperación internacional.
Es gracias al máster que me he enterado de esta gran oportunidad, en la cual me he lanzado sin pensarlo dos veces, como muchas otras elecciones que he hecho en mi vida.
Estoy muy contenta y a la vez muy agradecida de estar viviendo esta hermosa experiencia, conociendo y aprendiendo cada día algo fascinante sobre la cultura y la historia de un país que para mí era desconocido antes de mi llegada.

Soy Alicia García y provengo de un pueblo del sur de Extremadura. Mi trayectoria siendo voluntaria me ha llevado a explorar diversas realidades sociales, lo que me impulsó a estudiar Educación Social y luego a enfocar mi carrera en la Cooperación Internacional. Para mí, la educación social se trata de abordar los desafíos sociales desde la base, mediante relaciones humanas sólidas y el empoderamiento comunitario. Por eso, cuando surgió la oportunidad de trabajar en Bolivia con el Servicio Civil Universal Italiano y Amycos, no dudé en aceptar. Creo firmemente en que el verdadero cambio surge del trabajo en equipo y el respeto a la autonomía de cada comunidad, con responsabilidad y compromiso por un mundo más justo y equitativo. Ahora, junto con mis compañeras, ¡quiero compartir esta aventura contigo!

Soy Ana, crecí en un pueblo de Granada y desde muy pequeñita mis intereses sociales y mi curiosidad por conocer y entender el mundo me llevaron a estudiar la carrera de antropología social y cultural y posteriormente el máster de cooperación internacional.
Mi fuerte sensibilidad social unido a mi gran motivación por sentirme una persona de provecho para mi sociedad, me llevaron a realizar un gran número de actividades de voluntariado en mi ciudad. Para todas estas experiencias, el movimiento scout, al que pertenezco desde los ocho años, contribuyó enormemente a moldear la persona que soy hoy en día, al potenciar y desarrollar fuertemente mi personalidad y mis valores morales y humanos.
En el verano de 2021 tuve la gran oportunidad de realizar un voluntariado internacional en Honduras, trabajando en el ámbito de la educación tanto en las zonas periurbanas de la capital, como en las comunidades rurales.
Esta experiencia me marcó profundamente y me dejó claro que quería seguir profundizando en el ámbito del desarrollo y de la cooperación internacional. Ello me impulsó definitivamente a estudiar el máster y finalmente a adentrarme en esta increible aventura en Bolivia, llena de aprendizajes continuos, aventuras y grandes retos a nivel personal, social y cultural.

LI Aniversario de la Unidad Educativa Agrotécnica Chapisirca

16 mayo, 2023

El pasado viernes 12 de mayo de 2023 celebramos el 51 aniversario de la U.E. Chapisirca. Desde que se desarrolló la pequeña escuela allá por 1972, los comunitarios, profesores y otros actores han ido viendo como se ha ido desarrollando la educación en esta zona rural. Chapisirca, perteneciente a la alcaldía de Tiquipaya, departamento de Cochabamba, es una comunidad rural que está experimentando un desarrollo rural desde hace años gracias al empeño de los comunitarios y el apoyo de instituciones y alcaldía. Actualmente la escuela cuenta con unos 350 alumnos, una infraestructura decente con laboratorios, módulos agropecuarios y agroforestales, huertos escolares, 20 profesores y un portero con ítem. Para los que conocen la realidad de estas zonas rurales saben que la escuela tiene una buena cobertura pero bien es cierto, como decía el director en el acto de conmemoración del 51 aniversario, que todo se puede mejorar, pues la educación implica un desarrollo comunitario vital para que estas comunidades sigan adelante y no los más jóvenes no tengan que migrar a la ciudad. La educación proporciona a los jóvenes la libertad de decidir el rumbo que quieren tomar en sus vidas. Por eso, durante estos años se ha visto como los alumnos y la población de la comunidad ha ido creciendo. También se ha implementado, con el apoyo de la asociación Anawin, el Bachillerato Técnico Humanístico en Agropecuario, por lo que los alumnos ya van a salir esta promoción siguiente con doble titulación. No solo doble titulación, sino conocimientos necesarios para poder incorporarse a la vida comunitaria que se basa en la agricultura y ganadería.

Este festejo comenzó la noche del día jueves 11 de mayo, con el tradicional Desfile Cívico de Teas, donde los comunitarios, alumnos del colegio, profesores e integrantes de Anawin han paseado por la comunidad con los típicos farolillos (artesanales), acompañados de la banda escolar, hasta llegar a la escuela, donde se ha desarrollado el acto de celebración. Posteriormente, al día siguiente, desde la mañana temprado se ha realizado también nuevamente el desfile cívico, pero ya acompañado también por los concejales y representantes de la alcaldía de Tiquipaya. Durante el acto conmemorativo hemos tenido la oportunidad de escuchar las palabras tanto de los representantes de la alcaldía como del director de la U.E. Chapisirca y profesores. También hemos disfrutado de bailes tradicionales a cargo de los estudiantes, como el tinku o el salai, y de una oda a la poesía, también representada por los alumnos. Por último y después del brindis final, se ha compartido el almuerzo entre todos para cerrar este festejo tan importante. Todo esto sin olvidar la compañía y transmisión en vivo por Radio Comunitaria Chapasirca 104.9 FM, por donde comunidades de varios zonas (Trópico, la Cordillera, Palca, Colomi…) pueden escuchar día a día músicas, noticias, avisos y eventos en directos.

Recalcar entonces la importancia de las escuelas en las diferentes comunidades. A poco tiempo que pases por allí te das cuenta de que es un pilar básico dentro de la comunidad, donde cada día se reúnen y se encuentran alumnos, profesores, comunitarios e instituciones, para compartir, trabajar o hacer deporte. Es el motor que mueve a la comunidad y como tal hay que cuidarla y tratar de desarrollarla. No nos podemos conformar con lo que hay sino que hay que mirar hacia delante, aprovechar los recursos que hay y seguir solicitando nuevas herramientas y materiales para potenciar el desarrollo rural y, como decíamos, dar libertad a los más jóvenes, futura de las comunidades rurales.