Blog Amycos

Voluntariado Internacional y Servicio de Voluntariado Europeo

Voluntariado Europeo ≥ 2020

El IX Festival Intercultural de Burgos

14 abril, 2026

¡Hola!

Me llamo Federica y soy una voluntaria del Servizio Civile Universale. De momento vivo en Burgos, España, donde trabajo con Amycos y también con Burgos Acoge, una asociación que proporciona un servicio social específico de atención y ayuda a personas migrantes.

Ya son diez meses que estoy aquí y mi voluntariado está a punto de finalizar. Por eso, quisiera contaros una de las actividades que más me han gustado de estos meses: el Festival Intercultural del Ayuntamiento de Burgos en el que participé desde Burgos Acoge.

El 29 de noviembre de 2025 en el Fórum de la Evolución de Burgos tuvo lugar este evento ya consolidado como una auténtica marca de ciudad, que cada año reúne a miles de personas en torno a la diversidad, la convivencia intercultural y el reconocimiento de las múltiples identidades que conviven en la capital burgalesa. Con el lema “Entre iguales, la belleza de ser diferente”, la IX edición volvió a poner en valor la riqueza que aportan las 140 nacionalidades presentes en Burgos, donde el 17% de la población es de origen extranjero. Rumanía, Venezuela, Bulgaria, Marruecos o Colombia son algunas de las comunidades más numerosas, pero todas encuentran en este festival un espacio para mostrar su cultura y sentirse parte activa de la vida burgalesa.

El Fórum se transformó en un gran escenario multicultural: desde las 11h hasta las 14h y de 17h a 20h, el público disfrutó de 19 actuaciones ininterrumpidas, como danzas tradicionales, música en vivo, espectáculos de circo, capoeira brasileña, folclore boliviano, marroquí y colombiano, batucada, tango, kung-fu, taichí y mucho más. Cada actuación fue una ventana abierta al mundo, una invitación a viajar sin salir de Burgos.

Alrededor del escenario se distribuyeron numerosos stands informativos y culturales, gestionados por entidades sociales, asociaciones y colectivos migrantes. Además, se ofrecieron talleres creativos (elaboración de banderas, dinámicas de diversidad e iniciación a la capoeira), ocho puestos de artesanía con productos típicos de distintos países y once puestos gastronómicos donde degustar sabores de Mali, Palestina, Argentina, Paraguay, Colombia, México, Bolivia y otros rincones del mundo. Un auténtico viaje sensorial que permitió a la ciudadanía conocer, preguntar, probar y compartir.

La Asociación Burgos Acoge tuvo un papel destacado en esta edición, desarrollando diversas actividades de sensibilización y participación ciudadana. En su stand informativo se llevaron a cabo dinámicas y juegos diseñados para acercar a la ciudadanía a la diversidad cultural, fomentando valores de respeto, convivencia y curiosidad hacia otras realidades. Como parte de la campaña #UnaSituaciónIrregular impulsada por Red Acoge, Burgos Acoge dinamizó el juego del tótem, una herramienta participativa que invita a reflexionar sobre las consecuencias de la irregularidad administrativa en la vida cotidiana de las personas migrantes. A lo largo del día se organizaron visitas a la exposición “Vidas Migrantes”, de Red Acoge, donde las personas participantes pudieron conocer historias reales de migración, sus desafíos, sus aportaciones y la diversidad de trayectorias que enriquecen nuestra sociedad.

 

El IX Festival Intercultural volvió a demostrar que Burgos es una ciudad viva, diversa y abierta al encuentro. La jornada dejó momentos de aprendizaje, disfrute y participación que fortalecen los lazos entre quienes compartimos este espacio común. Actividades como las desarrolladas por Burgos Acoge y el resto de entidades participantes muestran que, cuando se crean espacios para conocernos, la convivencia se construye de manera natural.

Mi experiencia como voluntaria italiana en Burgos: un viaje hacia el multilingüismo y el multiculturalismo.

30 marzo, 2026

¡Hola!

Soy Carla, una de las voluntarias italianas que, a sus 27 años, decidió dejar su tierra para embarcarse en un proyecto de voluntariado de 11 meses de duración en Burgos. Mi experiencia como voluntaria fue increíblemente enriquecedora, tanto para mí como para las personas a quienes acompañé en su proceso de integración social en el CEIS de la Fundación Lesmes.

Durante esos meses, pude ampliar y fortalecer mis conocimientos lingüísticos y culturales que, de alguna manera, siempre me han conectado con el mundo hispánico, y al mismo tiempo consolidar y valorar mi convicción de que el multilingüismo y el multiculturalismo son claves en la comunicación entre individuos, independientemente de su edad, género, origen o nivel educativo.

Como ejemplo de estas ideas, me gustaría compartir una de las experiencias más bonita que viví en el CEIS: la creación de un taller de escritura japonesa. La curiosidad de ver a una italiana hablar un idioma tan complejo y “aparentemente” lejano del español, según la mayoría de los hispanohablantes, motivó la realización de este taller, que se dividió en tres sesiones de una hora y media cada una. Durante las sesiones, hice una breve introducción a las normas ortográficas japonesas y enseñé los tres sistemas de escritura y sus funciones.

En la primera sesión, la más sencilla, pedí a los participantes que escribieran sus propios nombres en un papel tamaño A3, utilizando pinceles y tinta china o acuarelas de colores. En cambio, en la segunda y tercera sesión, los introduje en el fascinante mundo de los kanji, es decir, los caracteres logográficos de origen chino que se emplean diariamente en la producción de todo tipo de textos en Japón. A medida que avanzábamos, la curiosidad, la incertidumbre y la sorpresa por la cantidad de información nueva se mezclaban a partes iguales; aun así, los participantes realizaron un trabajo excelente, hasta el punto de que hubo una gran demanda para ampliar el número de sesiones.

Personalmente, ver que mi idea fue apoyada, compartida y valorada me hizo sentir profundamente orgullosa y me confirmó que había dejado una pequeña huella en las personas a las que acompañé y que también me acompañaron en esta experiencia tan especial, de la cual aprendí muchísimo.

Mi voluntariado estuvo marcado por múltiples experiencias positivas que, sin duda, volvería a repetir una y otra vez; no solo por lo aprendido, sino por los vínculos creados con esas personas a las que animé en sus momentos difíciles y con las que celebré sus propios logros.

Desafortunadamente, este es el último mes en Burgos, y no puedo negar que me entristece despedirme tan pronto. Sin embargo, saber que otras personas —quizás quienes estén leyendo este texto— decidirán embarcarse en esta experiencia con ganas de contribuir a alcanzar los objetivos que se planteen en Amycos, me hace aceptar con ilusión el momento de ceder mi plaza.

Ojalá quienes lean estas palabras se animen a vivir una experiencia que, como a mí, les cambie la forma de ver el mundo.

Una tradición curiosa: el Entierro de la Sardina

14 marzo, 2026

Como voluntaria italiana, que lleva ya once meses viviendo en Burgos, una de las cosas que más me ha sorprendido de las celebraciones locales es el Entierro de la sardina durante el Carnaval. En Italia también celebramos el Carnaval, pero esta tradición no existe, por lo que me resultó muy curiosa desde el primer momento.

El entierro de la sardina marca el final de las fiestas de Carnaval y simboliza la despedida de los días de excesos, disfraces y celebraciones antes de comenzar un periodo más tranquilo. Durante este evento se organiza un desfile en el que muchas personas participan disfrazadas. Aunque se trata de un “entierro”, en realidad se vive como una celebración divertida, la gente se reúne en un ambiente festivo, animado y lleno de humor para compartir risas y disfrutar del final del Carnaval.

En Burgos, esta tradición suele incluir un recorrido por las calles con música, disfraces y un ambiente festivo. La sardina, que simboliza el final del Carnaval, se “entierra” de forma simbólica como parte de este acto. Es interesante ver cómo se mezcla la idea de un funeral con el humor y la creatividad de los disfraces; de hecho durante el desfile carnavalesco se puede mirar lo que simboliza una parodia de un cortejo fúnebre, y así que también antes del desfile está el coro de las viudas. Además, muchas personas participan activamente, y eso es lo que demuestra lo importante que son estas tradiciones para la vida cultural de la ciudad.

Como voluntaria extranjera, participar y observar estas celebraciones ha sido una experiencia muy enriquecedora. Vivir el Carnaval en Burgos me ha permitido descubrir nuevas costumbres y entender mejor la cultura española. Además, eventos como el entierro de la sardina muestran cómo las tradiciones pueden unir a la comunidad y crear momentos compartidos entre personas de todas las edades.

Después de casi un año viviendo en Burgos, este tipo de experiencias me hicieron sentir cada vez más conectada con la ciudad y con sus tradiciones. Sin duda, el enterramiento de la sardina es una forma original y muy especial de despedir el Carnaval.

 

Mi experiencia en un centro juvenil en Eslovenia

4 marzo, 2026

¡Hola!

Soy Andrea, tengo 26 años y ahora mismo estoy haciendo un voluntariado de media duración en Domžale, Eslovenia, en un centro juvenil. Llevo solo un mes aquí, pero ya siento que está siendo una experiencia enriquecedora.

Lo cierto es que no es mi primera vez en Eslovenia. El año pasado ya viví aquí haciendo otro voluntariado en Koper, una ciudad costera cerca de la frontera italiana. Ese proyecto me permitió descubrir un país precioso (y eso que no soy la persona más fan de la naturaleza) y, sobre todo, conocer a gente increíble. Al finalizar mi proyecto me quedé con ganas de seguir conociendo el país y pasar más tiempo con los amigos que hice allí. 

Así que he vuelto, esta vez con un voluntariado un poco diferente. Después de estudiar Humanidades y Diseño Gráfico, sentía que necesitaba un descanso del ordenador y de pasar tantas horas trabajando sola. Me apetecía probar algo diferente, algo más social, más dinámico, salir un poco de mi zona de confort: así que aquí estoy ahora pasando las tardes con niños y adolescentes en un centro juvenil. 

Para ser sincera, al principio tuve el miedo inicial de no saber cómo me iba a adaptar. Nunca antes había trabajado o tenido contacto con niños o adolescentes y estaba acostumbrada a trabajar sola, pensaba que los adolescentes serían reservados con alguien nuevo que además no habla su idioma, pero me acogieron con muchísima naturalidad desde el primer día. Ahora ya siento que formo parte del centro como cualquier otro. 

Una de las actividades que he preparado en el poco tiempo que llevo aquí ha sido un treasure hunt con temática invernal donde el protagonista era yeti. Diseñé un mapa del tesoro y toda la historia alrededor del “tesoro del yeti”, (mis habilidades de diseño gráfico fueron útiles). Los niños tenían que seguir las pistas y pasar diferentes pruebas para encontrarlo. Fue emocionante ver el entusiasmo de los niños en la actividad y ver lo contentos que estaban cuando encontraron el tesoro (¡golosinas!)

Mi primer mes en Varsovia: los nervios, las ganas y un comienzo mejor de lo que imaginaba.

30 noviembre, 2025

¡Holaaa!

Soy Oihane, tengo 22 años y vengo de Vitoria-Gasteiz. Llevo algo más de un mes viviendo en Varsovia, donde estoy realizando mi voluntariado en el marco del Cuerpo Europeo de solidaridad.

Antes de venir, los nervios y la ilusión se mezclaban a partes iguales. Tenía muchísimas ganas de empezar esta experiencia, pero también muchas dudas: ¿cumpliría las expectativas?, ¿sería capaz de adaptarme?, ¿cómo me las arreglaría con un idioma tan diferente como el polaco?

Mirando atrás, me doy cuenta de que todas esas preocupaciones formaban parte natural del proceso… y de que, poco a poco, se han ido transformando en emoción, aprendizaje y confianza.

Las primeras semanas han ido mucho mejor de lo que imaginaba. Varsovia es una ciudad enorme, viva y llena de contrastes, pero desde el principio he sentido que me ha acogido con los brazos abiertos. Aunque el idioma sigue imponiendo respeto, poco a poco estoy aprendiendo.

Mi trabajo aquí es en un Special Kindergarten, una escuela para niños y niñas con discapacidad. Al principio, mi mayor miedo era no poder comunicarme con ellos, de no saber cómo acercarme sin compartir el idioma. Pero con el paso de los días, esa barrera se ha ido haciendo más pequeñas. Nos entendemos con miradas, sonrisas y rutinas que hemos construido juntos. Me hace muy feliz sentir que, de alguna manera, nos comprendemos y nos acompañamos mutuamente.

Siento que esta experiencia tiene mucho que ofrecerme, tanto a nivel personal como profesional. Este primer mes ha pasado volando, pero también siento que lo estoy aprovechando al máximo. 

Tengo también la suerte de compartir esta aventura con un grupo de 12 voluntarios más. Todos llegamos con las mismas ganas, miedos y expectativas, y eso ha hecho que el proceso de adaptación sea mucho más fácil. Es increíble la cantidad de cosas que estoy descubriendo gracias a las personas que me rodean.

Aún me quedan muchos meses por delante en esta ciudad y con este proyecto, y tengo muchísimas ganas de ver todo lo que me espera. Si este primer mes ha sido así de especial, no puedo ni imaginar lo que vendrá después.

 

Experiencia trabajando como asistente de fauna salvaje en VOC Beernem

4 octubre, 2024

Hola a todxs!

Mi nombre es Eline, tengo 19 años y durante estos últimos 4 meses he tenido la suerte de poder trabajar como voluntaria en un centro de rescate y rehabilitación de animales salvajes en Bélgica (VOC Beernem).

Mientras escribo esto se acumulan un montón de emociones en mí.

Por un lado la gratitud y felicidad de poder haber contribuido a un proyecto tan bonito e importante, rodeada de un grupo tan diverso y familiar.

Por otro, la tristeza de saber el poco tiempo que me queda en este sitio, acompañada por el deseo de reunirme con mis seres queridos y de volver a mi hogar.

A pesar de haber estado rodeada por animales toda mi vida y de poder haber trabajado con algunos, mis conocimientos sobre la rehabilitación de animales salvajes eran prácticamente nulos. Al llegar al centro todo me resultaba desconocido y no sabía cómo desenvolverme en aquel entorno.

Poco a poco fui adaptándome al funcionamiento del centro, realizando tareas de limpieza, mantenimiento y alimentación de los animales.

A medida que adquiría más experiencia y soltura, se me permitió hacer cosas más avanzadas, como la administración de comida mediante sondas o el manejo de ciertos animales más sensibles durante la administración de medicamentos y chequeos.

Desde entonces he tenido la suerte de tratar con animales que nunca había podido ver de cerca como cucos, lechuzas, erizos, corzos, garzas y un sinfín de animales más.

Sin duda, mis momentos favoritos han sido aquellos en los que se me ha permitido asistir durante los tratamientos y chequeos de animales menos comunes o de casos más complicados. Poder ver cómo se realizan estos tratamientos y recibir una explicación del por qué de todo ha sido un absoluto privilegio.

Trabajar en un centro de rehabilitación también tiene sus contras, y es que uno está rodeado constantemente por animales enfermos, siendo testigo de la muerte y el sufrimiento de muchos de ellos. Sin embargo, esto es algo para lo que ya venía mentalmente preparada y el poder ayudar a darles una segunda oportunidad me ha servido de gran consuelo.

La experiencia también me ha servido para descubrir un poco más acerca de la cultura belga y del propio país. Vivir con una familia de acogida me ha permitido aprender mucho más sobre este lugar.

Sin lugar a duda, lo que más recordaré de mi voluntariado en VOC Beernem es a las personas maravillosas con las que he tenido el gustazo de poder trabajar, todo el conocimiento y la experiencia que he podido adquirir y los animales a los que he podido ayudar durante estos meses.

Todos y cada uno de ellos me han aportado algo y los recordaré durante el resto de mi vida.

UPDATE! 4 meses en República Checa

2 febrero, 2024

Hola de nuevo!

Ya pasaron 4 meses desde que empecé el voluntariado y la verdad que no puedo estar más contenta con el resultado; estoy descubriendo comidas, bebidas, idiomas, ciudades, tradiciones y hasta talentos que no sabía que tenía.

Las actividades del día a día cambiaron mucho ya que, al estar en pleno invierno, las condiciones no se prestan para programas al aire libre y tampoco podemos hacer los tours en las cuevas porque en ésta época los murciélagos las usan para hibernar, ni cuidar a las ovejas ya que la zona donde normalmente las llevamos a pastorear se congela, por lo que otras personas se encargan de ese trabajo.

Normalmente pasamos muchas horas al aire libre pero en invierno toca estar dentro, por lo que nos dedicamos más a limpiar el establecimiento, ir a las clases de checo, iniciar y mantener el fuego cada día en la chimenea (así reducimos el uso de la electricidad para la calefacción), y otras actividades de este tipo. Pero una cosa que sí que es super necesaria incluso en invierno es preparar la leña para el fuego, entonces pasamos muchas horas cortando la madera y transportándola y, aunque esta es una de mis actividades favoritas, el frío hace que no podamos estar más de 1h (o a veces 2) fuera, por lo que tenemos que hacer varios descansos para recuperar fuerzas cerca del fuego mientras tomamos té caliente. Todo esto para mi es un mundo totalmente nuevo; nunca había estado en un lugar donde haga tanto frío ni tampoco había visto la nieve!

También nos mantiene bastante ocupadas lo que aquí llaman “nature management”,que son distintas tareas que aseguran que el ecosistema se desarrolle y preserve correctamente.  Actualmente estamos trabajando en un prado y nuestra tarea es limpiarlo (cortar el césped y arbustos o hasta talar algunos árboles) para que ciertas especies de animales o plantas que necesitan condiciones más secas y cálidas, puedan crecer en la zona. Bueno, les dejo algunas fotos para que se hagan una idea 😀

 

4 MESES FUERA

25 enero, 2024

Hola otra vez lectores de AMYCOS !

Como en el título se puede intuir, ya han pasado 4 meses desde que llegué a Tours, la ciudad que lleva acogiéndome desde septiembre. Y me gustaría contaros cómo voy viviendo esta experiencia.

Os mentiría si dijera que han sido unos meses fáciles… todo lo contrario. He tenido tantos subidones como bajones.
Los primeros dos meses fueron ideales, adaptándome a la vida francesa (con sus horarios incluidos), a mi misión en la asociación (aunque me costó un poco comprender en qué consistía mi trabajo), y a la distancia con mi ciudad natal de la que nunca me había desprendido. A pesar de todos los contras, encontraba siempre una gran motivación en lo que estaba haciendo.
A finales de octubre viajé unos días a Segovia, y os voy a ser sincera, estuve tan a gusto ese breve fin de semana, en mi casa, con mi familia, sintiéndome acompañada, que no lograba encontrar ilusión por volver. Porque sí, estaba siendo una experiencia increíble, pero también echaba de menos a los míos.
Justo después asistí al seminario de bienvenida que corresponde a cada participante del ESC. Fueron unos días impresionantes, conocí muchísima gente, me encontré con diferentes culturas, y en solamente 5 días aprendí un montón cosas de todo el mundo. Pero tocaba volver, y si antes no tenía motivación para retomar la rutina, en ese punto mucho menos.

Obviamente volví. Pero llegaba noviembre, con su mal tiempo, sus amaneceres oscuros y sus días nublados, con lo cual mi estado ánimo fue decayendo aún más. He pasado unos meses bastante malos, solamente pensaba en que llegaran las vacaciones de Navidad para volver a mi casa; pero he de confesar me aterraba el pensamiento de tener que volver en enero a Francia. Y así fue, el 21 de diciembre ponía rumbo a España, y el cariño que recibí nada más llegar no lo comparo con nada. Días festivos, de reencuentros, de familia y de mucho amor. Pero como todo lo bueno acaba, y tocaba coger el avión de vuelta. Aunque siendo sincera, me esperaba la despedida muchísimo más dura, al igual que mi llegada a Tours. Como he dicho, estaba muy asustada por volver y seguir encontrándome mal, pero he de decir que los días en Segovia hicieron que recuperara la energía que había perdido, que me enfrentara a la rutina con una cara diferente y que todo fuera más fácil.

Ya llevo tres semanas aquí, y no puedo estar más contenta. He venido con las pilas cargadas, preparada para enfrentarme a cualquier reto que me proponga esta experiencia y con muchas ganas de empezar mi proyecto personal (aún por definir) y el proyecto colectivo con el resto de voluntarios europeos (un mercadillo súper chulo!).

La reflexión que puedo sacar de todo esto, viéndolo con perspectiva, es que tenemos que darle tiempo a las cosas. Si hubiera sido por mi, en noviembre hubiera dejado el proyecto para volverme a casa; sin embargo, gracias a mi tutora, que ha estado siempre presente durante este proceso, fui encontrando pequeñas maneras de continuar, mínimo hasta las vacaciones, para después decidir. Y como ya he dicho, la vuelta ha sido otro comienzo; es cierto que me hacía mucha falta el cariño de mi familia, pero también tiempo. Por eso mismo, te digo, si me sigues leyendo: no te rindas, busca pequeñas ilusiones, y dale tiempo, que todo irá mejorando.

Gracias por leerme, y proto iré actualizando (y entrando en detalles) sobre mi experiencia aquí. Un abrazo grande.

Voluntariado ESC en República Checa

15 noviembre, 2023

Hola 🙂

Mi nombre es Yennifer y desde el 1 de octubre que estoy de voluntariado en República Checa, en Ochoz u Brna, una pequeña localidad cerca de Brno.

Trabajo y vivo Kapraluv Mlynn, un antiguo molino que fue renovado y ahora funciona como base scoutt y centro de educación ambiental. Mis tareas son: mantenimiento del lugar (cortar cesped, cuidar las plantas, a veces limpiar, etc), hacer el check in para los grupos, atender en la pequeña tienda de souvenirs i ayudar en las actividades que se llevan a cabo cuando vienen escuelas con grupos de diferentes edades (ésta última es mi favorita ya que gracias a eso estoy aprendiendo y probando un montón de cosas nuevas como la espeleología o el rapel). Entre otras actividades, que no son del día a día, me encanta cuando vamos a cuidar un rebaño de ovejas!! O también cuando hacemos talleres como tallar sobre cuero, hacer canastas o jarrones de cerámica.

Al principio estuve muy perdida y Stefania me ayudó un montón no sólo a nivel burocrático sino que me aconsejó sobre cómo proceder, ya que cuando empecé a buscar proyectos yo sólo sabía que quería venir a este país  porque quería vivir algo diferente a lo que estoy acostumbrada, y definitivamente sí que es muy diferente! No sólo el idioma (imposible de “adivinar” lo que dicen) o el clima (mucho frío, lluvia y pocas horas de luz en invierno ya que amanece a las 6:30 y oscurece a las 16:30 aprox) sino también el estilo de vida de la gente, las costumbres y tradiciones y un montón de cosas más.

Inicialmente iba a quedarme sólo 2 meses pero decidí alargarlo, y estoy muy contenta de haber tomado esa decisión. Esper0 que todo siga yendo igual de bien y ya iré contando más cositas pero mi resumen es: si estás pensando aventurarte con la ESC, hazlo! 🙂

TOURS, ¡CUÁNTA INTENSIDAD!

5 octubre, 2023

Hola lectores de AMYCOS !

Mi nombre es Sara de Frutos, y después de un intensísimo mes en Tours, Francia, procedo a contaros un poco de mi vida aquí.

Por poneros un poco en contexto, tomé la decisión de realizar este voluntariado 3 semanas antes de venir y prácticamente no tuve tiempo para prepararme psicológicamente. Sin embargo, creo que esto mismo ha sido una de las cosas más positivas: venir sin expectativas – ya que no tuve apenas tiempo de crearlas – y sorprenderme con cada detalle que me he ido encontrando aquí ha sido una parte muy importante de mi adaptación.

En cuanto llegué, Astrid, de mi asociación de acogida me recogió en la estación, me llevó a mi nuevo piso y me proporcionó todo lo necesario para empezar a instalarme. En seguida, Magali, de la asociación con la que trabajo, contactó conmigo para ponerme al día sobre el proyecto, nos reunimos con mis futuros compañeros de trabajo y me sentí muy acogida. Por otro lado Alessandro, de la asociación de envío AMYCOS, también ha estado pendiente de mi y mi adaptación. Como veis, no he podido tener mas suerte con las personas encargadas de mi durante este viaje.

Respecto al proyecto, estoy trabajado con una asociación socio-cultural llamada Courteline. Concretamente en el departamento de “LOISIRS”. Soy la ayudante de la profe de arte, y durante las tardes trabajo con ella en actividades extraescolares para niños. Sin embargo, por las mañanas estoy en un despacho, donde los primeros días estuve gestionando mi incorporación; pero en cuanto comenté que me gusta el diseño gráfico he pasado a ser la encargada de la comunicación, diseñando invitaciones, carteles, etc.

Tampoco me gustaría despedirme sin contaros un poco las cosas menos positivas de la experiencia. Mi principal dificultad aquí ha sido el idioma, al principio puede ser un poco agobiante. Recuerdo la reunión que tuvimos en la residencia 2 días después de mi llegada. Empezaron a explicar las normas de convivencia y fue horroroso: no me enteraba de nada y solo quería irme a mi habitación. Pero es completamente normal ¡Solamente llevaba aquí 2 días! Ahora habiendo pasado más tiempo, no es todo tan negro como lo parecía en aquel momento, tu oído se va acostumbrando, vas aprendiendo cosas y palabras nuevas, y la gente suele ser muy comprensiva contigo.

Por ultimo, mencionar que la compañía que tengo aquí también es una parte muy importante de la experiencia. He conocido a un grupito de chicas españolas que están de Erasmus en Tours, con las hacemos un montón de planes. También el resto de voluntarios que viven conmigo han sido muy acogedores, aún estando en proyectos diferentes.

En resumen, ha sido un primer mes muy intenso, con mucha información que asimilar, y muchas emociones todas de golpe. Pero no puedo estar más contenta con la decisión que he tomado. Presiento que va a ser una etapa de mi vida de esas que no se olvidan nunca.

Gracias por leerme, y ya os iré contando cómo evolucionan los meses aquí. Un abrazo grande.

Grupito de voluntarios

Taller con los niños

Ayuntamiento de Tours

París con mis amigas